11/06/2026
Ámbar
El ámbar, árabe o succino (del latín succinum) es resina fosilizada de origen vegetal, proveniente principalmente de restos de coníferas y algunas angiospermas. Etimológicamente su nombre proviene del árabe ámbar 'lo que flota en el mar', ya que esta flota sobre el agua del mar, aunque originalmente se refería al ámbar gris. Presenta color ámbar, es decir, color naranja amarronado, aunque existen variedades amarillas, tono miel y verdosas. Puede ser transparente o translúcido. Está considerada como piedra semipreciosa. Ha sido apreciada por su color y belleza natural desde los tiempos del Neolítico. El ámbar es utilizado en joyería y se le atribuyen propiedades no comprobadas cómo analgésicas en la dentición de los bebés, creencia que ha popularizado collares que debido a su riesgo de asfixia han costado la vida de menores, ningún pediatra apoya el uso de collares de ámbar en bebés y recomiendan encarecidamente no utilizarlos o usarlos sólo bajo supervisión adulta.
Existen cinco clases de ámbar, definidas con base en sus componentes químicos. Debido a que se origina como una resina de árbol suave y pegajosa, el ámbar a veces contiene algunos animales o plantas incluidas.
Los árboles producen la resina como una protección contra enfermedades e infestaciones de insectos, cuando la corteza de un árbol es herida debido a rotura o a un ataque por escarabajos de madera u otros insectos, bacterias u hongos. Después de exudar al exterior, la resina se endurece por polimerización en el interior de rocas arcillosas o arenosas, algunas veces calizas, que se formaban en zonas deltaicas de ríos, generalmente con mucha materia orgánica asociada, y se han conservado en su interior durante millones de años.
El ámbar es un resto fósil, ya que es una sustancia orgánica y su estructura no es definida. Su composición varía dependiendo del árbol del que proviene, aunque todos tienen terpenos o compuestos que son comunes en las resinas endurecidas.
En el norte de Europa, el ámbar se forma a partir de la resina de coníferas, en tanto que en América proviene de la leguminosa Hymenaea courbaril, conocida en Chiapas (México) como guapinol, y en Nicaragua, Cuba y República Dominicana como algarrobo, perteneciente al período geológico Cenozoico. En el sur de Europa, principalmente España y Francia, el ámbar pertenece al período Cretácico, y se formó a partir de coníferas araucariáceas y/o queirolepidiáceas. Este ámbar se incluye dentro del intervalo Albiense-Cenomaniense dentro del CREI o Cretaceous Resin Interval un periodo de producción en masa de resina a nivel global.
Los colores del ámbar son muy variados: amarillo (el más común), naranja (coñac), rojo (cherry), blanco, café (cajeta), verde azulado y "negro" o musgo (tonos oscuros de otros colores), que son menos frecuentes que el amarillo. De estos colores se desprende una amplia gama de tonalidades.
El primer lugar que se tiene registrado como fuente original del ámbar es la región del mar Báltico. La pieza de ámbar más antigua trabajada por el hombre data de hace 30 000 años y se encontró en Hannover, Alemania.