05/10/2026
Antes de que existieran los comités técnicos de la NFPA, eran las aseguradoras de incendios (a través de la NBFU) las que dictaban las reglas eléctricas a finales del siglo XIX. La razón era simple: las malas instalaciones quemaban construcciones y generaban pérdidas millonarias.
Hoy la tecnología ha avanzado, pero el principio no ha cambiado. Un panel mal dimensionado, la ausencia de una puesta a tierra adecuada o el descuido tras fluctuaciones en la red siguen siendo las causas principales de fallas graves e incendios.
La ingeniería eléctrica no es un gasto decorativo; es la capa primaria de seguridad de cualquier infraestructura.