24/05/2026
📕 𝗧𝗼𝗹𝘀𝘁ó𝗶 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝗯𝗶ó 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝗿𝗮𝘀𝗲, 𝗹𝗼𝘀 𝗶𝗻𝘃𝗲𝘀𝘁𝗶𝗴𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗻𝘃𝗶𝗿𝘁𝗶𝗲𝗿𝗼𝗻 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗶𝗼 𝗯𝗶𝗼𝗹ó𝗴𝗶𝗰𝗼.
"Todas las familias felices se parecen unas a otras; cada familia infeliz lo es a su manera."
𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗶𝗻𝗰𝗶𝗽𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗔𝗻𝗮 𝗞𝗮𝗿é𝗻𝗶𝗻𝗮 (APK) da pie al estudio de la disbiosis en el microbioma y su relación con las enfermedades que sufren las plantas, y plantea el supuesto: “Toda microbiota sana se parece; cada microbiota enferma lo es a su manera.” Muchas investigaciones respaldan este principio, resaltando la importancia del mantenimiento del microbioma en el suelo, favoreciendo la presencia de microorganismos benéficos como 𝙏𝙧𝙞𝙘𝙝𝙤𝙙𝙚𝙧𝙢𝙖 𝘀𝗽.
Cada planta alberga una comunidad entera de microorganismos: bacterias, hongos, arqueas, virus y protistas que habita tres zonas: la rizosfera (raíces), la fillosfera (hojas y tallos) y la endosfera (interior de los tejidos), juntas forman el 𝗵𝗼𝗹𝗼𝗯𝗶𝗼𝗻𝘁𝗲, la planta y su microbiota como una unidad biológica. En condiciones de estrés la planta pierde capacidad de regular su microbiota generando un estado de disbiosis que puede afectar su desempeño y supervivencia. Pero queda abierta la pregunta: ¿La disbiosis provoca la enfermedad o es la enfermedad la que provoca la disbiosis?, dependiendo de las condiciones locales ambos escenarios son viables.
🌱🌱🌱 𝗔𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗲𝗾𝘂𝗶𝗹𝗶𝗯𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝘀𝘂 𝗺𝗶𝗰𝗿𝗼𝗯𝗶𝗼𝗺𝗮, 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗽𝗮𝘀𝗶𝘃𝗮𝘀, 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲𝗻 𝗿𝗲𝗰𝗹𝘂𝘁𝗮𝗿 𝗺𝗶𝗰𝗿𝗼𝗼𝗿𝗴𝗮𝗻𝗶𝘀𝗺𝗼𝘀 𝗯𝗲𝗻𝗲𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀𝗼𝘀, 𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼, si lo consigue, el holobionte alcanza un nuevo estado saludable.
🦠🔬 𝗟𝗮 𝗺𝗶𝗰𝗿𝗼𝗯𝗶𝗼𝘁𝗮 𝘃𝗲𝗴𝗲𝘁𝗮𝗹 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗱𝗲𝘁𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗺𝗲𝗻𝗼𝗿. 𝗘𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗮𝗹𝗮𝗻𝗰𝗮 𝗰𝗹𝗮𝘃𝗲 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗮𝗴𝗿𝗶𝗰𝘂𝗹𝘁𝘂𝗿𝗮.
Publicación basada en: Arnault et al. (2023). Plant microbiota dysbiosis and the Anna Karenina Principle. Trends in Plant Science 28(1): 18-30.