27/10/2026
En una planta petroquímica, un muelle de carga o una mina subterránea, el intercomunicador está expuesto a lo mismo que cualquier otro equipo de campo: agua, polvo, impactos, atmósferas potencialmente explosivas y temperaturas que ningún equipo de oficina soportaría. La diferencia es que este equipo tiene que responder cuando alguien pulsa el botón en una emergencia.
La certificación ATEX garantiza que el terminal no puede ser fuente de ignición. El grado IP66/IP67 asegura que resiste chorros de agua y polvo permanente. El IK10 es el máximo grado antivándalo: el equipo aguanta golpes deliberados con herramientas sin dejar de funcionar. Y el protocolo SIP permite integrarlo directamente en la red de comunicaciones de la planta sin convertidores intermedios.
En nuestro catálogo disponemos de la gama J&R, fabricante especialista en intercomunicación industrial para los entornos más exigentes. Desliza para ver los tres ámbitos de especialización, los modelos disponibles y sus configuraciones.